Historia inspirada en el mito de Narciso. Narciso era mi hermano. Ambos resplandecíamos con nuestra belleza. Mientras todas y todos se enamoraban perdidamente de él, yo danzaba como una sombra a su lado. Él detestaba los cumplidos. En cambio, yo no. La diferencia consistía en que solamente yo era el público enamorado de mí. No necesitaba el cumplido de nadie porque era autosuficiente. Pero un día, Narciso murió ahogado en un estanque. Nadie supo lo que había ocurrido y por mucho tiempo, se crearon historias alrededor de aquel estanque. Se esparcía entre la gente que dicho estanque era una trampa de algún dios rencoroso que, al no haber podido conseguir de su padre aquello que deseaba, obligaba, a todo aquel que observase el agua del estanque, a lanzarse sobre las aguas, atraídos por las imágenes de aquello que más deseaban. Sinceramente, nunca creí en ninguno de los mitos surgidos tras la muerte de Narciso. Nuestros padres me negaban el permiso de visitar el lugar de su muerte. Una noc...
Muchas veces, cuando se defiende a lxs propietarixs de regulaciones estatales, se olvida que estamos hablando de personas privilegiadas en contraste con personas al borde de estar en situación de calle. Si eres propietarix, no estás alquilando. Ya tienes un derecho fundamental cubierto, el derecho a la vivienda. Se busca ganar dinero sin trabajar. Si eres inquilinx, tu derecho fundamental a la vivienda no está asegurado. Se busca trabajar para no quedar en la calle. Es muy clara la desigualdad que existe. Lxs propietarixs, muy lejos de ser las víctimas, toman actitudes completamente egoístas e inconscientes del estatus de la otra persona. -Ponen restricciones respecto a quiénes pueden convivir en su edificio. Restringe el acceso a mascotas (vínculos familiares no humanos), bebés y niñxs, como si fueran descartables. Cuando estamos hablando de una familia que necesita techo, no está alquilando por diversión. Sin mencionar cuando discriminan a la persona por su orientaci...