Muchas veces, cuando se defiende a lxs propietarixs de regulaciones estatales, se olvida que estamos hablando de personas privilegiadas en contraste con personas al borde de estar en situación de calle. Si eres propietarix, no estás alquilando. Ya tienes un derecho fundamental cubierto, el derecho a la vivienda. Se busca ganar dinero sin trabajar. Si eres inquilinx, tu derecho fundamental a la vivienda no está asegurado. Se busca trabajar para no quedar en la calle. Es muy clara la desigualdad que existe. Lxs propietarixs, muy lejos de ser las víctimas, toman actitudes completamente egoístas e inconscientes del estatus de la otra persona. -Ponen restricciones respecto a quiénes pueden convivir en su edificio. Restringe el acceso a mascotas (vínculos familiares no humanos), bebés y niñxs, como si fueran descartables. Cuando estamos hablando de una familia que necesita techo, no está alquilando por diversión. Sin mencionar cuando discriminan a la persona por su orientaci...